Irene Brusatin

El Postparto - La oportunidad de renacer como mujeres

Introducción

¿Cómo nos imaginamos la maternidad?

 Cuando estaba embarazada no solía hacer demasiado caso a los comentarios de familiares, amigas y conocidas que “sonaban” como: 

  • “aprovecha a dormir ahora que después no vas a poder”,
  • “la maternidad es sacrificada”,
  • “no creo que desees regresar a trabajar”….

Luego de haber llegado a mi casa con mi bebita en brazos hace ya poco más de 3 años, un nuevo mundo se abrió camino para mi…emociones encontradas y agotamiento físico, pero lo que más me “tocó” fueron los siguientes interrogantes: “ahora esta criaturita depende totalmente de mí…¿seré lo suficientemente capaz de hacerme cargo de ella? ¿haré las cosas “bien”? ¿la criaré “como Dios manda”?. 

Si estás embarazada o acabas de dar a luz, te invito a seguir leyendo este artículo creado totalmente desde el corazón. La intención es ayudarte a conocer las particularidades de este período especial y cómo hacerles frente de manera saludable e inteligente, tanto para ti como para tu bebé y tu familia. ¿Las claves? confiar en tu instinto, informarte adecuadamente y contar con una buena planificación.

1. La realidad

Una obra que tanto en mi formación profesional, como así también en el camino de informarme como mamá, influyó tremendamente en mi fue “La maternidad y el encuentro con la propia sombra” de mi compatriota, la psicóloga Laura Gutman. La mamá y el bebé son un mismo ser durante el embarazo y físicamente se produce una “separación” que viene dada por el nacimiento. Pero… ¿de verdad mamá y bebé dejan de ser UNO tan rápido? No!. Si bien sus cuerpos ahora corresponden a 2 personas diferentes, su campo energético se comparte aproximadamente hasta los 2 años de edad del pequeño. Mamá y bebé en cierta manera siguen estando unidos. Las emociones de mamá y las del bebé siguen estando en sintonía…el bebé percibe lo que mamá siente y responde en consecuencia.

Luego de dar a luz sentimos el impacto del agotamiento tanto físico como emocional y enfrentamos nuevos desafíos y experiencias:

* El bebé es un ser extremadamente dependiente que demanda de cuidados y presencia las 24 horas del día,

* Nos encontramos dentro de un cuerpo diferente y hasta podemos pensar “no me reconozco”,

* Necesitamos alimentar al bebé con frecuencia,

* En ocasiones, las visitas “no invitadas” nos invaden, 

* Podemos sentirnos perturbadas e inseguras debido a los comentarios de los “opinólogos”, 

* Nos sentimos tristes debido al “cocktail” de hormonas que habita en nuestro cuerpo,

* El stress que la situación acarrea,

* La necesidad de una red de apoyo,

* La transformación de la vida en pareja…

Es importante poder hacernos esta pregunta: ¿“Qué mochila o carga traigo en mis espaldas?”. En la medida en que podamos ver la imagen que nos devuelve el espejo de nuestra alma, nuestros miedos e inseguridades podrán salir a la luz. Ver cara a cara este lado oscuro o “sombra” (como cita Laura Gutman en la obra anteriormente mencionada) nos ayudará a identificar qué aspectos necesitamos superar o sanar y qué aspectos necesitamos planificar adecuadamente para sentirnos “listas” para formar a nuestros hijos.

Conocer nuestras sombras nos permitirá construir una nueva versión de nosotras mismas, basada en el poder que tenemos y que muchas veces ignoramos que está en nuestro interior, en abrir nuestro corazón, aceptarnos, saber que somos humanas, que podemos cometer errores y que ellos nos dan la perfecta oportunidad de aprender.

2. ¿Y la pareja?

Al llegar a casa con nuestro bebé, no sólo cambia nuestra vida como mujeres, sino también la vida de pareja.

Nuevas responsabilidades y expectativas, muchas de ellas comunes, pero algunas también diferentes. 

La comunicación resulta un elemento fundamental. Debido a nuestra naturaleza como mamíferas, nuestros bebés pasan mucho tiempo en nuestros brazos y tomando nuestro alimento, pero…¿dónde queda papá? y ¿dónde queda la pareja?.

Si bien durante las primeras semanas posteriores al nacimiento del bebé suelen ser un período de adaptación con alto desgaste, es importante tener en cuenta que papá también tiene un espacio, un lugar y un corazón abierto para dar amor. 

¿Qué esperábamos de nuestra pareja y con qué nos encontramos en realidad? Es otra de las preguntas que suelen salir a la luz durante esta etapa. 

Es sumamente importante poder alinear estas expectativas mediante una comunicación adecuada y transparente durante el embarazo…”con el corazón en la mano”. Ello permitirá que luego de la llegada del bebé la relación entre papá y mamá pueda fluir de manera saludable, al igual que propiciar el enamoramiento entre papá y el bebé, y que la dinámica familiar se pueda equilibrar mejor.

3. Nació un bebé, pero también una madre y una nueva mujer 

El poder abrazar nuestras sombras nos permitirá incrementar nuestra auto-confianza.

Desde el lugar de “mamá empoderada” estaremos en condiciones de afrontar mejor nuestros retos y disfrutar de nuestra maternidad, sin padecerla… pero… solas es muy difícil.

El autocuidado toma un rol preponderante en esta etapa. 

Resulta de vital importancia cuidar de nuestro bebé y responder a sus necesidades tanto físicas y emocionales, pero sin olvidarnos de nosotras mismas ni de nuestra pareja.

La mujer es el centro neurálgico de la familia. Como lo menciona mi maestra Louma Sader Bujana “Si mamá se derrumba, la familia se derrumba”.

4.  Conclusiones

Las claves para poder vivir un posparto saludable y beneficioso para ti y tu familia, podemos resumirlas en:

  • Tomarnos el compromiso de informarnos adecuadamente, considerando fuentes profesionales y confiables, 
  • Poder manejar adecuadamente nuestro tiempo y aprovechar los momentos en que duerme el bebé para descansar nosotras,
  • Fijar prioridades y organizarnos. No sentir culpa por aquello que no podemos hacer… evitar sobrecargarnos (lo cual suele ser frecuente), 
  • Saber pedir ayuda y delegar. Preferiblemente desde el embarazo, construir una sólida y confiable red de apoyo. Recordemos que las tareas del hogar, el cuidado del bebé mientras tomamos unos momentos de relax y descanso, poder disponer del espacio para conversar y soltar nuestras inquietudes, entre otras tareas, necesitan organizarse,
  • Reservar momentos para nuestra pareja, aunque sea unos minutos al día para poder conversar ¡o simplemente abrazarnos!, 
  • Sabernos humanas más que perfectas… los errores son maravillosas oportunidades para aprender,
  • Ser cuidadosas con nuestra alimentación. Durante esta etapa más que nunca, nuestras energías tienden a agotarse, necesitamos recuperar nutrientes, producir alimento para nuestro bebé y estar a su disposición, 
  • Controlar el stress, a través de nuestro autocuidado y la herramienta o técnica de relajación que se disfrute más, siempre consultando al especialista de cabecera, si resulta aplicable,
  • Ante cualquier inquietud o estado de ánimo que consideremos fuera de parámetros razonables, buscar ayuda profesional. De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, aproximadamente el 10% de las mujeres que acaban de dar a luz experimentan depresión postparto.  

Disfruta de tu maternidad, no todo el mundo tiene esta bendición. Esta etapa pasa más rápido de lo que crees. Confía en ti y en tu instinto…si el instinto estuviese equivocado ¿cómo es que la raza humana lleva tantos millones de años sin extinguirse?. 

CP Irene Brusatin (UBA)

Certified Baby Planner Consultant (International Maternity & Parenting Institute, USA)

CPDPE – Educador de Padres Certificado en Disciplina Positiva

CPDCE – Educador Certificado en Disciplina Positiva en el salón de clases

Fundadora y CEO de Maternity Consulting Perú

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